Iba yo, con dos guías más, camino de satisfacer las necesidades imperiosas del estómago rugidor, cuando nos topamos con este grupo de ociosos pasacalles, sonsacando a las gentes de la calle a cantar y bailar... y lo hicieron bien, he aquí la prueba.
domingo 22 de agosto de 2010
De los restos de recuerdos de la XIV Edición
Etiquetas:
Batalla Medieval
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